Hace un par de
días o algo más, me encontré con un post que hablaba acerca del trabajo bajo
presión y de lo inadecuado que es pedir esto a los trabajadores y el otro día
hablando con un mecánico en una entrevista de trabajo le pregunté si sabía cómo
lidiar
con la presión y su respuesta me dejo maravillado. Me dijo: Si hay que
trabajar bajo presión, entonces la logística de la empresa está mal diseñada.
Guau!!!
Pensare eso por un rato largo.
Pero la idea
que me trajo a escribir esto hoy tiene que ver con esto de prolongar los malos
hábitos, muy malos hábitos.
Me carga, me
revienta y en buen castellano me empelota la sola idea de tener que llevarme
trabajo para la casa y es un habito lamentable que tiene la mayoría de las
personas, se llevan trabajo para la casa y consumen su tiempo personal para
terminar cosas que no corresponden en un escenario que tampoco corresponde. En
mi casa soy papa, esposo, inventor, reparador de juguetes y otras cosas que me
permiten hacer feliz a mi familia y mantenerme cuerdo.
En mi casa soy
habitante de mi casa, sin cargo y sin honorarios ni boletas, en mi casa SOY YO,
no soy el doc., o el profe o el psicólogo.
En mi casa soy yo.
Una cosa y
perdonen lo majadero. En mi casa soy yo, es un espacio para ser quien soy, no
una extensión de lo que hago. Mis hijas no necesitan un psicólogo en casa,
necesitan un papa que repare juguetes y juegue al monstruo que se come la comida
cunado la mama no mira.
No me llevo trabajo para la casa,
porque mi casa no es mi trabajo.
Muchas
personas sufren se soledad espiritual porque jamás dejan de ser lo que hacen.
Es como si, por ejemplo, un contador dejase de ser contador durante el fin de
semana su universo entero colapsara y se apega al trabajo porque, en definitiva,
ser contador es lo es, no lo que hace.
Ese es el primer punto.
Ahora el otro.
Escuchaba a
unos papas reclamar por la cantidad de trabajo que los niños deben enfrentar y
reclamaban por la cantidad de materia que tenían para una prueba al día
siguiente o algo así. Me preguntaron qué opinaba yo como Psicólogo… Les dije que me parecía espectacular, que le sacaran trote que los exprimieran que
aprovecharan todo el potencial de aprendizaje exponencial del cerebro de mi
hija, que mientras más materia contenidos e información entregaran, mejor,
porque su cerebro está, a esta edad diseñado para aprender.
Trate de aprender violín a los
40 y vera a lo que me refiero.
Por supuesto no les hizo gracia
mi respuesta.
Mire, les
dije, mi hija estudiara alguna carrera en el futuro, no sé, cualquiera,
ingeniería, medicina, teatro, lo que sea y nadie le dirá pobrecita, tiene dos
pruebas mañana, porque viene con un entrenamiento previo.
Hay que sacarles el jugo ahora,
porque ahora son jugosos….
Pero, …. ¡¡¡ PERO !!!:
No les den tareas para la casa.
¡¡¡ NO !!!
Contribuye al
mal hábito de adulto de entender que es normal llevar cosas del trabajo a la
casa para terminarlos allá, es una mala, muy mala idea de que la
responsabilidad incluye sacrificios personales.
Haga su trabajo en su trabajo y
la casa sea usted.
Que los niños estudien en la
escuela. En la casa deben ser niños.
No más trabajo para la casa,
comienza con no más tareas para la casa.
Simple.
Como siempre, gracias por leer esto.

Lei la otra vez lo siguiente, cambiar el título de trabajar "bajo presión", por trabajar "bajo pasión",
ResponderEliminarLo encontre notable, evidenciando que no es necesaria la presión, lo lograrás porque te gusta, y ese es un gran problema, quien trabaja en lo que le gusta, me imagino que muchos si, pero la gran mayoría no, por distintos motivos claramente, pero se mantiene esa premisa de ir como cuando niños, practicamente obligados al colegio/trabajo. Un tema que, como se entiende en tu análisis, nace desde pequeños, además quisiera agregar un factor, que es el de la actitud, dado que es definitoria al enfrentarnos a la vida, creo que es un tema interesantisimo, da para mucho.
Según lo que expresas, entiendo que lo que hay que separar, son los roles, ser más eficiente y cultivar eso en los niños/hijos para que en su futuro no repitan esta ciclica, marcada por los malos hábitos cultivados desde pequeños, por miedo o inexperiencia de los padres en prepararlos para un futuro mas crudo.
En ese sentido, creo que en tus palabras, en primera instancia, el tema es separar roles, insistentemente repitiendo en tu casa "soy yo", pregunta, ¿no te gusta tu trabajo?, quizas quisieras ser escritor, lo digo no porque esté mal, de hecho te encuentro la razón, es algo que tambien he pensado, por otro lado tambien pienso lo importante de ser yo", fiel a mi, siempre, entiendo que en cada contexto nuestra personalidad o nuestra forma de relacionarnos puede variar, pero la escencia no debería cambiar, y es importante reconocer que la mayor parte del día se está en el trabajo, por ende, sería importante aprender a ser uno mismo en el trabajo, volver a casa y seguir siendo esa persona, delimitando obviamente los temas de trabajo y los del hogar.
Jamás me lleve trabajo a la casa, estoy en contra de eso y me sentiría ineficiente si lo hago, porque no logré realizar mis tareas en los horarios normales. Ahora en el caso que tu mencionaste, de ser contador, o ser psicologo, es cierto, uno deja ese rol en el trabajo, pero hay partes de tu mente que siguen analizando los hechos de la vida con ese prisma, no hablo de llevarme papeles y seguir revisando cosas en la casa, si no a la forma de analizar situaciones, tu formación y experiencia impiden que dejes de ser contador o psicologo, es la forma de pensar que va más allá, creo que es un TODO integral, que como tu bien dices hay que saber configurar.
De apoco estoy leyendo tu blog, no pierdas la honestidad de tus palabras, le otorga vida a un trasfondo de ideas interesantes.
Saludos,
F.H.U