Me preocupa bastante y me molesta un poco más, el hecho de
que las personas en general tengan la idead de que la opinión y la información
son de alguna forma equivalentes.
Estamos en un mundo en donde tenemos el derecho a opinar y
por mi madre que lo defenderé a muerte, pero es importante entender que la
opinión, sin una fuente que la respalde, es solo eso, una opinión y su valor
muere en el mero hecho de que no puede ser contrastada con la realidad.
Así mismo, somos parte de una sociedad que desecha el valor
de LA FUENTE, LA REFERENCIA BIBLOGRAFICA, porque esta es incomoda o porque es
difícil de tragar o por último porque es más cómodo no buscarla, así,
constructos e ideas que tiene sentido, aunque no necesariamente lógica, se
esparcen en la sociedad y generan desinformación, ignorancia e incluso
enfermedades.
Alguien opina que las vacunas cusan el autismo y ya tenemos
un montón de niños fallecidos por que los padres se agarran de esta opinión, en
contra de los hechos que, los profesionales de la salud tratamos de
contrarrestar, para llevarnos un desagradable, “esa es tu opinión y no estoy de
acuerdo con ella” No!!!!, bajo ninguna circunstancia es mi opinión, es el
compendio de hechos, estudios, experiencia empírica, yo no opino que las
vacunas son útiles, yo SE que las vacunas no causan autismo, es más, se quien
invento esa pelotudez… pero no sirve de nada, porque, para ti, tu opinión es
tan válida como la información que se te entrega.
La tierra es plana, los hornos de microondas producen
cáncer, igual que los teléfonos móviles, y me da miedo seguir por que alguien
va a decir que leyó que, no sé, el bluethooth pudre los dientes, sobre todo si
eres de ascendencia nórdica.
Por favor, sea consciente de lo que opina, si no conoce la
fuente, al menos búsquela. Siempre pregunte al que sabe, porque el que sabe,
conoce la fuente, y tiene el conocimiento.
Hoy, en la era de la información, la ignorancia es una opción.
Gracias por leerme.

Eres muy sabio...
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