A veces, solo a veces es imposible controlarlo.
Muchos no se dan cuenta, pero cada pequeña decisión trae consecuencias, quizás no ahora, quizás no de inmediato, pero eso que dijiste o eso que hiciste o lo que no hiciste, no será olvidado por TU historia.
Las personas tienden a pensar en el tiempo y la historia como dos elementos unidos.
Nada más errado.
La historia es el relato de tus acciones para la eternidad y las consecuencias de tus actos serán proyectadas al fin de los tiempos. Mientras que el tiempo es un mero contador.
La historia no transcurre sin actos o decisiones, así como una obra de teatro no trascurre sin trama.
Mientras piensas en una decisión el tiempo correrá inevitablemente, sin embargo, tu historia esperara a que decidas para continuar escribiéndose y entonces los efectos de tus actos, palabras o pensamientos, terminaran alcanzándote, a ti o a otros, sean estos buenos o malos.
Por eso, es importante tener el control de los actos automáticos, Por eso es vital tener el control sobre esas muletillas y reacciones preprogramadas, pero más importante aún es tener el control de lo que hacemos o decimos porque eso será parte de nuestra historia personal y terminara haciendo de nosotros lo que somos.
Ojo con lo que dices o haces,
Cuida tus respuestas automáticas.
Hazte una apuesta a que puedes responder de otra forma.
Evita la puteada gratis a quien sea, o el drama imaginario, que te hace sentir especial.
Toma el control de tus respuestas automáticas y lo mas probable es que seas un poco mas feliz.
Espero de corazón que te sirva.
Como siempre, Gracias por leerme.

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