Comprar zapatos es una tarea, de por sí muy entretenida, si te gustan los zapatos. Sin embargo, existen una serie de pasos a seguir a la hora de escoger un zapato de calidad, además de una serie de factores a la hora de determinar el uso que se dará a este zapato en particular.
La elección de un zapato se inicia a través de pasear por las vitrinas. En este acto se encontrarán algunas combinaciones de posibilidades. Zapatos hermosos que no se ajustan al pie del usuario, Zapatos feos pero comodísimos, zapatos lindos, cómodos pero que no llenan nuestras expectativas y ese zapato, el perfecto.
Perfecto: Zapato que podremos usar todos los días, porque es estéticamente adecuado, anatómicamente bien diseñado y de buena manufactura.
Uno de los puntos fundamentales a tener en cuenta, que es el objetivo de este documento, es que no compraremos zapatos de mala calidad o solo para usarlos en un evento especifico. Estamos hablando de comprar un zapato que nos acompañe en el diario vivir. Como todas las cosas en la vida, un zapato de calidad debe durarnos un tiempo considerable, sin engañarnos, nos durara tanto como la relación precio – calidad. Es decir, un zapato barato nos durara un par de meses, mientras que un zapato de calidad nos debiera durar un tiempo mucho mayor; sin desconocer la posibilidad de que siendo un zapato de calidad, venga con fallas de fábrica, en cuyo caso debemos cambiarlo por uno nuevo.
Respecto del uso del zapato, un zapato cómodo, es un zapato que causa una buena impresión y se ajusta de modo adecuado, para luego, con tiempo, ajustarse de modo definitivo. Me explico. Lo pruebas y te queda bien, luego se acomoda aún más; sin embargo, este proceso de acomodación, implica además, el envejecimiento del zapato, por lo que el cuidado del mismo con productos adecuados es fundamental, ya que nos enfrentaremos a una paradoja insuperable. Un zapato muy cómodo, será necesariamente un zapato que lleve con nosotros un tiempo, por lo que no lucirá como un zapato nuevo. Aquí es donde el usuario del zapato muestra carácter y seguridad pues para tener un par de zapatos cómodos, deberá asumir el costo de que estos no sean nuevos, bien cuidados sin embargo.
Un zapato cómodo implica dos aspectos importantes, mientras que uno de estos es evidente para el usuario, el otro tiene aspectos más profundos y estructurales.
Desde lo evidente, los zapatos deben amoldarse al pie de quien lo va a usar, si bien existen hormas y moldes, es el pie del usuario final quien debe ajustarlo a su forma definitiva, este episodio es una batalla silenciosa, en la que no siempre vence el pie del usuario. El zapato como es natural tratara de sostener su forma, por lo que ejercerá sobre los dedos, talón o empeine del usuario sus más fieros ataques, causando callos, deformaciones o las temidas ampollas, es por esto que se debe intentar reducir esta batalla al mínimo, seleccionando un zapato que se ajuste a nuestras necesidades por definición. En este punto el criterio, la tolerancia y temple del comprador es en extremo relevante, punto al que regresaremos más adelante. Demás esta señalar que un zapato que gane esta batalla terminara deformando la estructura del pie del usuario. A mi parecer un precio muy elevado por un par de zapatos.
Desde lo estructural, los pies son el soporte de nuestro cotidiano desempeño, no solo nos permiten sostenernos de pie, sino que además dan forma a nuestra columna, determinan aspectos de nuestro equilibrio, en el caso de las mujeres, redondean los glúteos. Los pies son estructuras articuladas con un sin número de zonas blandas y esponjosas que nos permiten modificar la postura e incluso determinan si sufriremos o no de ciática en nuestra vejez. Un zapato adecuado, nos dará el porte, prestancia e incluso la estatura adecuada, alineará nuestra espalda y hará nuestros hombros simétricos, en definitiva, una postura saludable y por qué no decirlo hermosa. Imagínese lo que un par de zapatos incorrectos hará a su sistema óseo.
La meta de la mayoría de las personas es utilizar un zapato lo suficientemente lindo como para sentirse cómoda con ellos en público, si consideramos que este zapato será un único par de zapatos que usaremos a diario, debe existir un equilibrio entre lo “bello” del zapato y la usabilidad el mismo. Sin entrar en detalles más complejos, este debe ser un zapato, con el que el usuario se vea bien, desde su propio punto de vista, pero, además, debe verse bien desde el punto de vista de otros, en este caso un juez de criterio competente. Simplificando el proceso de selección al máximo, el usuario debe “sentir” el zapato como el estéticamente adecuado, pero además sus seres queridos (que le aman); por ejemplo, amigos o familia debe estar de acuerdo con el valor estético de estos. Es posible que una persona sienta que sus zapatos son hermosos, mientras que su familia o amigos piensen que se ven muy mal, ante lo cual, la decisión de comprarlos debe ser cuestionada o al menos reconsiderada.
Por ultimo y no menos importante, es el presupuesto. Existe un modelo económico actual, en donde los objetos de uso cotidiano son desechables, creando la ilusión de que una compra inteligente, es una en donde el objeto es de bajo costo, permitiendo comprar más objetos… de bajo costo, la duración de los mismo es reducida obligando a comprar nuevos objetos, de bajo costo… así en un ciclo interminable.
Los zapatos, son objetos ORTOPEDICOS, es decir, tiene el fin de ser protectores, soporte, apoyo y corrector de posturas que de otro modo resultarían perniciosas para la columna y el sistema musculo esquelético, por lo que una compra inteligente en este sentido implica la inversión de un capital adecuado, para obtener un producto adecuado. La ecuación en este sentido es simple: Un buen zapato =
Una buena postura. Una buena postura = Sistema musculoesquelético saludable, con todo lo que eso significa.
El término "ortopedia" proviene de las palabras griegas orthos (ὀρθο) que significa ‘recto o derecho’ y paideía (παιδεία) que significa ‘educación o formación’
Conclusiones.
Un buen zapato es un buen zapato, es un artículo que nos garantizara un bienestar físico, aun cuando no sea evidente. Jamás nos hará daño como ampollas, callos o deformaciones y por supuesto no tratará de modificar nuestra estructura ósea. Debe ser cuidado con productos adecuado en orden a que dure el tiempo suficiente.
Comprar zapatos es un acto que debe ser realizado de modo inteligente pues muchos otros elementos, como la salud, bienestar, estética, etc. dependen de este acto. Se necesita un adecuado presupuesto y un comprador inteligente.
Muchas veces he oído a personas quejarse de sus zapatos, e incluso he visto heridas horribles (no solo en la piel) por que se niegan cambiarlos, conozco (muchas) personas que compran basura y espera que les dure como zapato hecho a mano. Se quejan de dolor de espalda, caderas o incluso del cuello y no entienden que son esos zapatos bellísimos que le costaron una fortuna, pero no so de su medida, los que están destrozando su postura… y como los zapatos son ortopédicos, están reeducando sus articulaciones y zonas blandas, no solo del pie, de la columna, de sus hombros, etc. haciéndolas secretamente menos felices, tolerantes o por último secretamente cabreándoles el día…
Por qué a un psicólogo le interesan tanto los zapatos?
A ver; esta es la cosa.
Mucha (demasiadas… en exceso) personas sufren porque coleccionan relaciones de parejas defectuosas, en donde la pareja él o ella, los deforma, los obliga a ser personas que no son, y el sufriente se queja de lo desgraciado que es, que no logra ser feliz.
El presupuesto, es decir, la autoestima no es suficiente para optar por una pareja adecuada, en este caso como una metáfora de los zapatos, Se quedan con personas que se ven bonitas, pero en cuanto están juntos empiezan a minar su confianza. Hay casos en donde la persona cree estar con el zapato perfecto, su pareja perfecta, sin embargo, su familia, amigos e incluso el perro de la casa se da cuenta que este es un zapato de mala calidad o que no le queda y la persona insiste en usarlo y quedarse con él, dispuesta a pagar el precio de ser lastimada, en lo visible y en lo estructural.
Tener una relación de pareja, es como comprar zapatos, debe ser bueno, cómodo, sin dolores, sin deformaciones, hay que cuidarla, lustrarla en orden a estar bien todo el tiempo, juntos... Existen personas que tienen un zapato para cada ocasión, pero no tiene un zapato propio, solo son zapatos para lucirlos, para que hagan juego con el color del auto o la corbata, hay personas que tiene la misma aproximación a las relaciones de pareja. Hay otras que se quedan con zapatos muy cómodos espectaculares, casi pantuflas, pero no se atreven a salir con ellos a la calle, por eso, tiene dos parejas, una querida, que a lo mejor es una pantufla y una mina, para lucirla en las reuniones sociales…
Mujeres con parejas destructoras, que les dañan su autoestima, las engañan o las usan y ellas, que lindos sus zapatos… O salen y en un fin de semana se compran un par de zapatos para usarlos en el baile y luego esperan que sus zapatos esos bonitos del fin de semana, las llamen el lunes y les diga que las extrañó o mas increíble aun, que las ama… son zapatos… de plástico…. Que esperan?
Comprar zapatos no es una ciencia, pero, así como hay personas que tienen un montón de zapatos, ropa o corbatas colgando en un ropero y que jamás se quedan con nada, también hay personas que coleccionan relaciones rotas, con hombres o mujeres que les deformaron, no sé, ¿el alma? O son ellos la prenda esperando ser elegida en la tienda en vez de salir a comprar, pues creen que no tienen presupuesto suficiente.
En fin. Los zapatos son importantes, casi, casi tan importante como encontrar una pareja adecuada.
Espero que esto les ayude a comprar un buen zapato.
Después de todo, solo son zapatos….
Como siempre, gracias por leerme.

A veces es dificil asumir que por más barato y de mala calidad que sea el zapato, nos gusta y hasta nos hace sentir bien au sabiendo que en cualquier momento se romperá (por qué ya sabes, es un mal zapato). Y a veces incluso tratamos de que a los ojos de los demás parezca un zapato de calidad, porque sabemos que nos enfrentariamos a críticas por haber elegido "ese" tipo de zapato!
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